UNA SOCIEDAD ANESTESIADA

Lo cierto es que no sé cómo empezar este artículo evitando que los padres y madres que lo lean no se den por aludidos e incluso se ofendan. Vaya por delante que no es mi intención ofender, calumniar o criticar porque cada persona adulta es autor de sus actos y dirige su camino por donde mejor sabe y entiende, y nadie es quién para juzgar a nadie. También es cierto que el motivo de escribir estas letras es poner de manifiesto el poco interés que se percibe cuando se ven los toros desde otro lado, no digo desde la barrera porque a lo mejor en estos momentos estoy viéndolos desde la arena. Y no digo que nadie sea tonto, conste, en todo caso yo por atreverme escribir esto. Yo soy el primero que hace unos años no asistía a ninguna reunión del colegio de mis hijos, conste en acta. Pero tenemos el privilegio único de poder decidir cambiar. Y ahora aquí estoy dándoos “la brasa”.

Hace unos meses que me decidí a cubrir la vacante de presidente del AMPA del instituto de mi hijo. “Habrá que hacer algo” –pensé–. Y con el “habrá que hacer algo” pensaba que se podría ir poco a poco animando a las socias (porque esa es otra, la participación masculina en estas cosas ronda el 1%), a que fuesen haciendo cursos, a que se acudiese a las asambleas… un futuro idílico que al parecer es difícil por lo improbable del resultado. Todavía pienso que es posible, difícil pero no imposible y ahí voy a estar dejando parte de mi tiempo en esta tarea, soy muy cabezón.

Padres, venid a las reuniones, vamos a conocernos, vamos a hablar de lo mal que está el país y seguramente algo se nos ocurrirá entre todos.

Madres no dejéis de venir y luego ir corriendo a hacer la cena que se hace tarde, gracias a vosotras se puede decir que tiene sentido la Asociación.

Veo de vez en cuando las noticias, las de la sexta me gustan más (mi abuelo estuvo en África en la guerra en el bando republicano y algo me llegó a contar), y luego sonrío cuando veo hablar a algún ministrillo de estos que arreglan España a base de tijera y esparadrapo, y con todo me voy dando cuenta que estamos anestesiados, tanto que muy pocos podemos permitirnos el lujo de salir de la rutina trabajo-casa-centro comercial-fin de semana-trabajo. Ya no digo nada de eso de protestar porque parece que eso es de perroflautas. Total, protestar por los derechos básicos de uno es ya casi un delito penado con prisión. Al menos un par de palos de porra te llevas seguro, tal como están pintándonos las cosas.

En ocasiones intento subir a las nubes para, allí tan alto, poder tener una perspectiva del mundo un poco más completa, de mi mundo en el que vivo, trabajo y sufro. Cuando estoy allí arriba veo que somos afortunados aquí en “Europa La Vieja”. Después de dar por saco a diferentes países en nuestra etapa conquistadora, y de arrasar culturas como la inca, o pueblos enteros de Sudamérica y Centroamérica; y de que nuestros vecinos franceses o ingleses hiciesen lo propio con África estableciendo colonias e imponiendo su cultura e idioma. Después de recordar esto veo que ahora ya no queda nada por conquistar.

Nuestra clase gobernante ya no tiene dónde ir y se encara con nosotros, los currantes.

Viendo el mundo desde allí arriba me doy cuenta que vivimos para tener dinero, para comprar y para “mantener la economía” que a su vez es la que nos mantiene a nosotros en nuestros puestos de trabajo… Vaya círculo más vicioso. ¿Cómo es posible que nos vayan quitando poco a poco el empleo, las pensiones, la eduación, la sanidad, y lo permitamos? Porque estamos anestesiados. Creo que vamos directos a un modelo privado de sociedad.

Claro, luego pienso que vosotros, padres y madres de vuestros hijos e hijas que están en el instituto, no tenéis tiempo más que para trabajar, llegar a casa bien jodidos y ver el partido (Como yo, no os creáis, aunque yo sólo veo los del Barça). Lo entiendo, pero así no van a cambiar las cosas demasiado. Eso sin hablar de quien está en el paro (hoy día 1 de cada 4). Ese lo tiene peor.

CONCIENCIA SOCIAL

Creo, estoy convencido de ello, que la solución pasa por cultivar la conciencia social. Término difícil de entender, pero voy a intentar explicarlo fácil:

La conciencia social puede definirse como el conocimiento que una persona tiene sobre el estado de los demás integrantes de su comunidad. El individuo con conciencia social es, justamente, consciente de cómo el entorno puede favorecer o perjudicar el desarrollo de las personas. La conciencia social supone que el hombre entiende las necesidades del prójimo y pretende cooperar a través de distintos mecanismos sociales para cambiar aquello que no le es propicio como ciudadano.

Aquí está la clave, CAMBIAR. El AMPA es justamente uno de esos MECANISMOS SOCIALES, pero sin participación poco o nada se pueden cambiar las cosas.

No digo que no haya que atender al trabajo, fuente de ingresos, pero te invito a que te plantees que no vendría mal dar un paso adelante y participar más en el entorno en el que vives, porque al fin y al cabo nuestro éxito personal depende del éxito del grupo.

Da tu opinión, ven a las asambleas y aporta ideas. Hace unos días os enviamos a unos 200 emails una encuesta… resultado: 26 votos, muchos de ellos duplicados porque se votaban 2 preguntas… Eso me ha motivado a escribir este artículo.

Ya no es que se dijese “me parece bien” o “me parece mal”, no, es que uno no se molesta ni en votar. Entiendo que hagamos eso en las próximas elecciones generales tal como está el patio, pero el AMPA somos nosotros mismos intentando organizarnos lo mejor posible para colaborar en la mejora de las condiciones educativas de nuestros hijos.

Más ejemplos. Estamos ofreciendo cursos GRATUITOS de formación para padres y madres, muchos de ellos muy interesantes, los haríamos en el IES… De los 600 socios más o menos, tenemos constancia de 5 ó 6 personas. ¿Dónde están los otros 594?. Ofrecemos horarios compatibles con la jornada laboral y ni aún así. Puede que esto sea lo normal, pero creo que no es lo más saludable para mejorar nuestra sociedad, aunque ande yo caliente…

Es por eso que digo, a mi entender, que vivimos felizmente anestesiados entre la tele, los realitys, las noticias, los centros comerciales y el trabajo… Quizás esto es lo que los nuevos conquistadores tienen pendiente por conquistar, nuestras vidas.

Un saludo y Feliz Navidad para quien la celebre.

Nacho Díaz (el de la foto de arriba)
Presidente del AMPA

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2 Comentarios en “UNA SOCIEDAD ANESTESIADA
  1. nachodila dice:

    Hola Esperanza, te acabo de enviar un email.

  2. Esperanza Borja Ferrero dice:

    Ami no me llega nada ,soy una mama de 1

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